Archivo mensual: enero 2010

Lo recuerdo bien. El camino lleno de lunares verdes en las noches de verano.

Tú y yo cogíamos las luciérnagas que despacio extinguían su florescente en la palma de la mano, bajo nuestra cercana mirada.

-¿ Volverán a brillar?
– Claro, en cuanto las dejes en el suelo.  ¿No ves que brillan porque esperan que las cojas?

He vuelto al pueblo, y allí hace 15 años que no se ven luciérnagas en el camino.

Me pregunto si las matamos a todas o nos estan esperando.

-No sé Carla…ya no eres la misma. Has cambiado.
-Gracias

Nunca dices nada.
Te lloro charcos que nos hunden los tobillos y nunca dices nada.
Y olvido porque empecé y sigo llorando ahora por tus silencios.

Pájaros

Y tu querías ser águila,
Real o mejor Imperial y depredar por parameras.
Sin embargo yo siempre fui gorrión,
frugal pajarito urbano.
Y acabaste por convertirte en buitre
y destrozar mis nidos.

-¿Por qué lloras?
-Porque me gusta

[EL sur. Victor Erice]

Sinmotivo

Liaba mi cigarro sereno a la puerta del cine después de una de esas películas setenteras en las que no pasa nada.

Mientras, no podía dejar de escuchar a dos mujeres comentar a pocos metros.

– ¿Por qué crees tu que que se pone al ladrar? Yo creo que simboliza su angustia interior y es una llamada de auxilio.
– No sé…a mi más bien me parece que tiene que ver con algun trauma infantil,¿cómo te explicas si no que rompa todos sus discos?

Esperé a que terminaran la conversación con la esperanza de que estuviesen de coña, y en realidad hubiesen entendido que no hay nada que entender.

Esperé, pero ellas continuaron su busqueda del sentido en argumentos místicos y en perfiles psicológicos atormentados.

Y esque hay quien no puede entender que en la vida la mayor parte del tiempo no pasa nada. Lo que no es más que una continuación del hecho de que vivimos un sinmotivo.
Y eso a mi, no me resultaba dramático, sencillamente me resultaba.

Encendí el cigarro, y me dirigí a ellas.

-Señora, en la película no pasa nada. Y el tio rompe los discos porque sí.

Y me quedé allí viendo como se marchaban mientras intentaba comprender porque no resulta trascendente la certeza de la inutilidad.

Parpadeo 24 fotogramas/segundo